Todo el mundo habla del “trabajo de sus sueños”, y mientras tanto, yo sigo aquí.

Soy fiel creyente y practicante de que no sólo debemos contar nuestros éxitos, sino nuestras luchas y fracasos también. Saber que no estás solo/a en una situación díficil te ayuda a levantarte y seguir luchando.

No necesitamos más que meternos en Facebook o IG para sentir que hay miles de personas de nuestra edad (o más jóvenes) que la están rompiendo, con carreras exitosas, viajando por el mundo, y con tres o cuatro proyectos personales al mismo tiempo. Es díficil no sentirse desanimado/a cuando todos hablan de “amar lo que haces”, “tener el trabajo de tus sueños”, mientras tu, estás ahi, en ese trabajo que no te emociona ni te paga lo que quieres ni un poquito. Nos desaninamos y pensamos que algo estamos haciendo mal aunque de hecho, estamos haciendo todo bien según la lista mágica de la cual todos hablan.

Mi primer encuentro con el mundo laboral

Yo no encontré el trabajo de mis sueños, una carrera exitosa, o una estabilidad financiera a temprana edad. Cuando yo empecé mi vida adulta profesional, no existía Instagram o Facebook para hacerme sentir mal, pero igual sabía que no estaba en un buen lugar y el tiempo pasaba sin ver la luz al final del tunel.  Me costó tiempo, mucho esfuerzo, frustraciones, desilusiones, y otros sentimientos encontrados. Por situaciones de la vida, no fui a la universidad directamente después del colegio, así que por unos años, solo contaba con mi inglés como habilidad en mi curriculum. Fui profesora de Inglés por unos años y luego emigré a España, y como joven inmigrante sin un buen CV, me tocó hacer trabajo duros: limpiar en casa de una mujer obsesionada con planchar sus toallas, bartender en un bar que hoy día dudo de sus verdaderas fuentes de ingreso, y luego por suerte algo mejorcito, de cajera en un cyber. Como no podía ir a la universidad porque no tenía mis papeles apostillados, me inscribí en un curso de aeromoza, con el sueño de volar por el mundo y ser pagada por ello.

Segundo intento, ahora si lo tengo más claro

Ahora estaba en un otro país, tenía un titulo, y más experiencia, pero había algo que no jugaba a mi favor, no tenía 20 años, tenía 30. Y en mi mente, eso me limitaba aun más porque “a estas alturas, si quiero encontrar un trabajo genial, necesito una hoja de experiencias que demuestren mi valor, si no, no me contratarán”. Tenía un titulo medio choto (sorry IUTIRLA), y la experiencia laboral que tenía era limitada al mundo marítimo-petrolero, en ventas. Anda ver si alguien piensa que eres “super marketable” porque le vendías papás y cigarrillos a capitanes rusos. “No creo”, pensaba yo.

Mi primera gran puerta se abrió, encontré un trabajo en ventas en una de las empresas de tecnología más grandes del mundo. Si me preguntabas de joven, qué quería hacer de grande, creeme que “vender” no era una de ellas. Y mucho menos vender software empresarial en inglés. Pero esta empresa vió mi valor, y mi potencial. De hecho, cuando hablé de mi último trabajo (vendiendo en barcos) durante la entrevista, los reclutadores se impresionaban, y les parecía genial que una mujer estuviera negociando con capitanes en una industria totalmente masculina. Aparentemente, eso demostraba capacidad de adaptación, determinación, y coraje. Mi trabajo vendiendo papás y cigarrillos terminó siendo mi mejor carta.

Fue en este trabajo donde me dí cuenta de lo que realmente quería hacer, Marketing y Comunicaciones. Me encantaba todo el tema de platformas 2.0 y soñaba con un trabajo de Community Manager como mi próximo empleo. Hice cursos, me auto-enseñé todo lo que podía, y luego de un despido general de la empresa, empecé a postularme a trabajos en Marketing Digital. Curriculum que salía y nada que venía. Hice un curso de reinserción laboral, y me fui haciendo más experta en el tema de CV y entrevistas. Sin embargo, seguían rebotandome. Empecé con trabajos freelance, y ahí iba poniendo en práctica lo que aprendía, pero nada que me contrataban.

Haz de tu trabajo actual el trampolín a tu trabajo ideal

Como ya los ahorros no me daban para mantener la búsqueda de mi trabajo soñado, tuve que volver a ventas. Cuando me entrevistaron en mi última empresa me propuse entrar en ventas pero luego pasarme a Marketing. Me di cuenta que no podía renunciar a mis sueños, pero que tenía que tener un plan. Me inscribí en la universidad para sacar otra carrera que estuviera más alineada a lo que quería, y me prometí a mi misma, que este trabajo de ventas, sería el trampolín que me llevaría a mi sueño laboral.

Lo más importante que aprendí, fue que mi éxito no determinaba mi valor. Yo era super capacitada y cualquiera sería afortunado de contratarme. Aunque mi CV no tuviera la experiencia en Marketing, yo tenia hambre de aprender, y lo hacía en mi tiempo libre.  Aprendí que mi trabajo actual, aunque no me emocionaba, seguía siendo una fuente de oportunidad, de aprender, de exponenerme a cosas nuevas, y de networking. Fui muy vocal con mis intereses, y siempre que encontraba una pequeña oportunidad de colaborar con algo de marketing, lo tomaba. Luego entendí que tenia que crear mis propias oportunidaes si no, me quedaría en el mismo trabajo, y así hice. Poco a poco, un día a la vez, y casi siempre haciendo el trabajo de dos personas, o tres, sólo para un día, lograr esa movida de forma oficial.

Mi consejo para aquellos que ya llegaron a la cima, cuenten su historia, compartan su experiencia con aquellos que aún están en la búsqeuda. Es necesario saber que estos sentimientos y situaciones no duran para siempre. Para ti que aún la estás remando, no pierdas la visión de ti misma/o cuando tus sueños no se están haciendo realidad. Sigue remando,  ¡no pares! Y siempre recuerda, el camino puede ser largo, pero en algún momento llegarás al destino.

Guía práctica para crear tu marca personal – 1era parte

En mi último post hablé de la importancia de crear una marca personal, y compartí los primeros cinco pasos para hacerlo. Como sé que no es fácil (experiencia personal), decidí hacer una guía práctica para ayudarlos un poco. De igual modo tendrán que dedicarle tiempo y hacer los ejercicios, pero al menos tienen donde empezar.

Esta primera parte está enfocada en los pasos 2 (Identifica tus fortalezas y lo que te hace única/o) y 4 (Identifica tus valores y prioridades). Pensé que separandolo en dos partes se les haría menos pesado 🙂 . 

Identifica tus fortalezas

Responde las siguientes preguntas.

  1. ¿Cuál fue el proyecto más exitoso que complete, y qué fue lo que me hizo exitoso/a?
  2. ¿Cuál fue el rol más importante que tuve dentro de un equipo y por qué?
  3. Cuando me enfrento con un gran obstáculo, ¿cuál es la habilidad que uso por instinto para sobreponerme?  
  4. ¿Cuales son las fortalezas que los demás reconocen en mi?

Para profundizar un poco, responde estas preguntas.

  1. ¿Que fortalezas y habilidades surgieron de forma repetida?
  2. ¿Cuales son las habilidades que me motivan, las que me emocionan?
  3. ¿Cuales son las habilidades que no me emocionan, las que aprendí pero prefiero no tener que usar?
  4. ¿Cuáles fortalezas y habilidades me van a ser de mayor ayuda en mis metas profesionales?
  5. ¿Cuáles habilidades me faltan? ¿Cuáles habilidades me gustaría desarrollar pero no he tenido la oportunidad de practicar?

Basado en tus respuestas, escribe tus top 5 fortalezas—tus “súper habilidades”.

Valida tus respuestas. Hasta ahora, el ejercicio se ha basado en tu propia perspectiva. Ahora toca validar lo que has escrito de ti mismo/a. ¿Los demás reconocen tus super habilidades? ¿Estarían de acuerdo con tu apreciación?

Si has tenido evaluaciones de desempeño en tus trabajos, usa eso como referencia. Pregúntale a tus amigos, colegas, profesores y otros que sean parte de tu brand community, qué piensan ellos que te diferencia de otros, y luego comparalo con las respuestas de tu auto evaluación.

 

Identifica tus valores y prioridades

Conocer esto es clave para diseñar un plan de carrera que esté alineado con lo que te importa, tus, pasiones, y tu propósito. Cuando vives alineado/a con tus valores e integrando lo que te apasiona en lo que haces, estás alegre, comprometido/a y nada te puede detener.

Valores – Lo que te inspira

En este ejercicio vas a trabajar en identificar, definir y alinear tus valores.

  • Lee los valores que se encuentran a continuación y elimina los que no se identifican contigo.
  • Vuelve a leer la lista, y marca con un ✓ los valores que son importantes para ti.
  • Revisa la lista de los que marcaste y de esos, elige tus 5 valores más importantes.
Accesibilidad

Abundancia

Afecto
Altruismo

Ambición

Amor

Aprender

Asertividad

Aventura

Balance

Bondad

Calma

Celebridad

Caridad

Claridad

Comodidad

Compromiso

Compasión

Comprensión

Control

Coraje

 

 

Creatividad

Crecimiento

Curiosidad

Determinación

Diciplina

Diversidad

Diversión

Eficiencia

Empatía

Entusiasmo

Espiritualidad

Espontaneidad

Estabilidad

Exactitud

Excelencia

Exito

Experiencia

Fe

Fama

Familia

Fidelidad

Flexibilidad

Fuerza

Ganar

Generosidad

Gracia

Honestidad

Humor

Imaginación

Impacto

Independencia

Ingeniosidad

Integridad

Inteligencia

Justicia

Lealtad

Liderazgo

Logro

Optimismo

Originalidad

Pasión

Paz

Perfección

 

Pericia

Poder

Prosperidad

Puntualidad

Reconocimiento

Relajación

Responsabilidad

Respeto

Reto

Riqueza

Sabiduría

Salud

Sensibilidad

Seguridad

Sigificado

Simpatía

Sinceridad

Trabajo en equipo

Velocidad

Valentia

Visión

Primer paso: Ordena tus 5 valores en orden de importancia para ti (siendo #1 el más importante).  Empieza con esto y el resto lo completarás en los pasos 2 y 3.

Valor #1 _____________________   Definición:_______________________________________________

¿Qué tan alineada/o estoy a este valor? 1 2 3 4 5

Valor #2 _____________________   Definición: ________________________________________________

¿Qué tan alineada/o estoy a este valor? 1 2 3 4 5

Valor #3 _____________________   Definición: ________________________________________________

¿Qué tan alineada/o estoy a este valor? 1 2 3 4 5

Valor #4 _____________________   Definición: ________________________________________________

¿Qué tan alineada/o estoy a este valor? 1 2 3 4 5

Valor #5 _____________________   Definición: ________________________________________________

¿Qué tan alineada/o estoy a este valor? 1 2 3 4 5

Segundo paso: Define tus principales valores

Los valores que elegiste son importantes porque significan algo para ti. Es clave saber qué es lo que estos valores realmente significan para ti, ya que muchas veces las personas tienen interpretaciones distintas de una misma palabra. Al describir estos valores, demostrará algo muy personal y poderoso para ti. Y esto es lo que harás ahora, escribe una oración para cada valor que describa lo que significan para ti.

Tercer paso: Alinea los valores a ti

Ahora, realiza un breve evaluación para medir qué tanto estás alineada/o con estos valores. Para cada valor, evaluate del 1 al 5, donde 1 indica que realmente no estoy viviendo este valor y 5 indica que vives este valor constantemente.

Validar. Como todo lo demás, ahora te toca validar estos valores. Elige el valor que sientas está más alineado a ti y es el más crítico para tu felicidad y éxito. Enfocate en este valor durante los próximos 21 días. (Estudios indican que toma 21 días de practicar una conducta para que se vuelva hábito.) Cada día, reflexiona cómo puedes aplicar el valor en lo que haces.

Validar es importante porque nos permite practicar lo que predicamos, porque muchas veces nuestras aspiraciones no van alineadas a nuestras acciones.

Si lograste completar todos los ejercicios, ¡felicitaciones! Has comenzado el proceso de autodescrubimiento que te ayudará a saber  lo que realmente te apasiona y a tener las herramientas necesarias para encontrarlo. En la próxima parte, trabajaras en tus pasiones y própositos, y en narrar tu historia para usar durante una entrevista.

 

 

5 pasos para crear y crecer tu marca personal

¿Qué es tu marca personal? Cuando la gente escucha este término muchas veces lo asocian a emprendedores que ofrecen un producto o un servicio. Pero,  la marca personal es algo que aplica para todos. Tu marca personal eres tu,  como persona y como profesional. Son las fortalezas, habilidades, y valores que te identifican. Es lo que hace que te destaques y seas única/o.

¿Por qué es importante? Ya sabemos porqué lo es en caso de ofrecer un producto o servicio pero, si eres un profesional que trabaja en empresa ABC también es muy importante. Al tener una marca personal definida y visible, otras empresas te van a ver, y van a querer contratarte. Es lo que va ayudarte a conseguir un ascenso en el trabajo o exponerte a mejores oportunidades. Tu marca personal es la herramienta más estratégica que tienes para posicionarte en en mercado laboral, así que creala y crecela.

¿Por dónde empiezas? Que no cunda el pánico, aquí te dejo 5 pasos para empezar.

  1. Elige una plataforma. Vivimos en la era de la conectividad, así que debes tener algun tipo de presencia online. Existen muchas opciones para elegir, puedes crear tu propia página web ( Wix y WordPress son fácil de usar y tienen planes gratuitos). O sin ponernos muy complejos LinkedIn es la mejor opción, y deberías estar aquí de todos modos 🙂
  2. Identifica tus fortalezas y lo que te hace única/o. Si la frase dijera “fortalezas” nada más, sería fácil ¿no?. Pero tienes que pensar más alla e identificar lo que te hace único/a. Si se te hace díficil, piensa en algo que tus compañeros de trabajo, jefes, amigos siempre dicen que eres buensísimo/a haciendo.
  3. Toma el control de esas fortalezas. Ahora que las definiste, hazte un/a experto/a en la materia. Por ejemplo, si una de tus fortalezas es comunicación, toma un curso de retórica o presentación y llevas tu fortaleza a otro nivel.
  4. Identifica tus valores y prioridades. Esto te ayudará a tener una visión clara de lo que quieres lograr a nivel profesional y personal. ¿Cuáles son las cosas más importantes para ti y en qué orden están? Esto facilitará tu proceso de toma de decisiones.
  5. Crea tu “persona”. Esto te ayudará a crear tu marca. Al identificar tu persona sabrás, porqué a la gente le gusta trabajar contigo, cuáles son las cosas que te molestan o te emocionan. ¿Qué haces y qué puedes hacer que los demás que quieran trabajar contigo o contratarte? Si fueras un producto o servicio, la pregunta sería “¿Cuál es tu valor agregado que no pueda encontrar en tu competencia?”.

Es un esfuerzo crear tu marca personal, pero lo bueno es que muchas de las cosas que te dije aqui, te ayudarán también con tu CV y tu perfil. Si quieres que tu CV y tu LinkedIn capten la atención de reclutadores o potenciales clientes, tienes que definir tu marca personal. Es la única cosa que nadie puede quitarte, y te acompañara durante toda tu carrera profesional.

 

Un modelo de CV que puedes usar (con ejemplos)

Armar un CV puede parecer una pesadilla la primera vez que lo haces, pero es como aprender a manejar bici. Una vez que aprendes, ya lo haces sin esfuerzo alguno.

En internet puedes conseguir miles de consejos para armar tu CV, muchos buenos, muchos otros no tanto. Mi consejo es “keep it simple”, mientras más simple mejor. Imagina que tu CV va ser leído por personas que tienen muy poco tiempo y quieres que tengan una idea de tu perfil con sólo echarle un ojo. Así que tu tienes que simplificarles el trabajo aún más.

Los formatos de CV se dividen en cronólogico, funcional, y combinado. El más popular entre candidatos es el crónologico. También es el más sencillo y el que reclutadores ven más. Este formato se enfoca en la experiencia laboral, y redacta comenzando con la experiencia más reciente. Y este es el que les voy a compartir, porque es el más común usado hoy día.

No tengo nada en contra de los CV con diseños, pero tienes que saber elegir y redactar muy bien para que no te juegue en contra, por eso, comienza con algo SIMPLE. Y mantenlo clásico. Si un reclutador tiene menos de 30 segundos para saber si tu perfil es adecuado para la posición, resalta lo más importante de tu CV. Antes de que uses el modelo que te comparto, lee las siguientes sugerencias:

  • Si el fuerte de tu CV es la experiencia laboral, y tienes muchos logros que compartir, empieza de una vez con eso. Puedes ignorar el “perfil”.
  • Si al contrario, no tienes mucha experiencia, pero tienes expertise en distintos sistemas, herramientas, programas, o aptitudes soft, empieza con “skills/aptitudes” que puedes dividir en “soft” (presentación, negociación, liderazo de equipo) y “técnicas” (manejo avanzado de hojas de cálculo, HTML, CRM). Y empiezas tu CV con esto, seguido por tu experiencia laboral.
  • Usa bold para resaltar tus cargos o posiciones
  • En lugar de hacer una lista describiendo tus tareas del día a día, escribe logros cuantificables. Bien sea usando rango estimado o frecuencia ( como les compartí en #MeliTips en mi IG), o datos duros como % o números.

El modelo que les estoy compartiendo está enfocado en poca experiencia, por eso verán que incluí el perfil y las habilidades primero, y luego la experiencia. También verán que les dejé algunos ejemplos, para que se guien al redactar.

Descárgalo aquí: CV Modelo – Básico

Las 5 cosas que no pueden faltar en tu perfil de LinkedIn

linkedin-2095609_960_720Una vez que entras al mundo de búsqueda laboral LinkedIn debe pasar a ser tu nuevo Facebook o Instagram. Piensa en LinkedIn como tu tarjeta de presentación, lo primero que ven potenciales empleadores antes de enviarles tu CV o tener una llamada.

Es por eso que es importante dedicarle amor y tiempo a tu perfil. Vamos a empezar con lo básico, y más adelante entraremos más en detalle acerca de cómo usarlo y sacarle provecho a esas conexiones.

Aquí van las 5 cosas que no pueden faltar en tu perfil de LinkedIn:

  1. Foto. Sube una foto que vaya acorde con tu lado profesional, pero que te haga ver como una persona accesible. Yo siempre digo que si sueles sonreir en las fotos entonces sonríe en tu foto de LinkedIn también. Una buena foto…
    • No va ser selfie, así que busca alguien que la tome
    • Tiene que estar enmarcada desde el pecho para arriba
    • Te captura viendo directamente a la cámara (haz contacto visual)
    • Tiene buena luz (¡busca la luz! y evita sombras en tu cara)
    • Tiene una pared/fondo neutral o sin mucho “ruido”
  2. Perfil o biografía. Esta parte suele costarnos pero es super importante. Es tu oportunidad de contar quien eres, tu experiencia, lo que te apasiona y las metas que quieres alcanzar. Agrega tus especialidades, para que aparezcas en búsquedas de palabras claves. No te limites a enumerar cosas, deja que tu creatividad fluya y cuenta tu historia. Y no temas ponerle tu “sazón”. Aquí te dejo un ejemplo para activar tus jugos creativos:
    • NO empieces tu perfil así:  “Soy una persona que trabaja bien en equipo, orientado a objetivos, y con capacidad de liderazgo. Mi primer trabajo fue como jefe de ventas.  “
    • Empieza tu perfil así: “Durante la secundaria fuí cápitan de béisbol, y lo que más me gustaba era ser parte de un equipo donde todos teníamos una meta en común. Esta característica fue fundamental para los primeros años de mi carrera profesional como lider de un equipo de ventas.”
  3. Trabajo actual. Esto debe incluir tu título, nombre de la empresa, y el período. Si estás en plena transición laboral, no coloques “desempleado/a o activamente buscando”. Yo sugiero colocar tu profesión y algo referente a lo que estás buscando. Por ejemplo: Profesional de Relaciones Públicas interesada/o en el área de organización de eventos. Si acabas de salir de la universidad, coloca tu profesión o título.
  4. Ubicación. Me doy cuenta que muchas personas ignoran esto y es una de las cosas claves para aparecer en el radar de los empleadores. Un gran número de reclutadores utiliza búsqueda avanzada así que si te mudaste a Buenos Aires, pero tu perfil sigue en Caracas, lo más probable es que no te encuentren.
  5. Certificaciones, Premios, o Actividades Extracurriculares. Si realizaste un voluntariado, tienes varias certificaciones o ganaste un premio en la universidad, agregalo.

Por ahora, te dejo la tarea de completar todo lo que te mencioné y conectar conmigo, ¡así le doy un vistazo a tu perfil!

 

Lo que debes y no debes hacer en una entrevista

Cuando llegas a la fase de entrevista quiere decir que las habilidades y resultados que mostraste en tu CV son lo que el empleador está buscando. Si recuerdan el post que hice acerca de cómo armar un CV que se destaque, les decía que el CV es un RESUMEN de logros y responsabilidades específicas que has tenido en tu experiencia laboral. Esto significa que tu entrevista debe estar enfocada en CÓMO lograste todos los resultados/projectos que mencionaste en tu CV.  La entrevista también es la oportunidad que tiene el empleador para ver si eres un fit cultural para la empresa. Si compartes los mismos valores que la empresa, si te adaptarías fácilmente al entorno, si serías un buen compañero/a, etc.

Ahora que queda claro el objetivo de la entrevista, vamos con los SI y los NO que debes tener en cuenta.

Lo que SI debes hacer

  • Investigar acerca de la empresa y el cargo. No hay nada peor que llegar a una entrevista y no saber que decir cuando te preguntan qué tanto conoces de la empresa. Deja un gusto amargo en el entrevistador porque demuestra que no hiciste research antes de aplicar o aceptar la entrevista. Esta información también te ayudará a responder la pregunta “¿por qué crees que eres la persona indicada para este cargo?”. Al conocer el negocio, la cultura, la misión de la organización puedes dar una respuesta que ayude al entrevistador a ver por qué encajas bien en el rol.
  • Tener la historia detrás de los logros o métricas que mencionas en tu CV. Una vez que lograste redactar tus logros en el CV (bravo!!!) toca el próximo reto: explicar brevemente cómo lo hiciste. Es importante que estés preparada/o para contestar esas preguntas, así que más vale que tengas una respuesta 🙂  Gran parte de la entrevista se enfoca en preguntarte cómo hiciste (el paso a paso) para lograr aumentar las ventas un 20%, o capacitar a 80% de la nómina, o reducir costos un 40%. Trata de mantenerlo breve y enfócate en lo que es más relevante.
  • Responder las preguntas que te hace el entrevistador. Suena obvio, pero no lo es. Es muy fácil perdernos en la conversación, en especial si estamos nerviosos o emocionados. Escucha bien, y si no te queda clara la pregunta, pide que te la repita. Si te preguntan acerca de lo que hacías en tu último o actual cargo, sé precisa/o y responde con una frase corta que describa a “high level” lo que hacías/haces. No te extiendas contando cada actividad o tarea. Si quiere más información, te la va pedir. Manten las respuestas breves y precisas.
  • Tener ejemplos claros de las fortalezas o habilidades que mencionas en tu CV.  Es fácil enumerar una serie de cualidades en un papel,  cualquiera puede hacer eso. Lo que de verdad te diferencia es cuando describes una cualidad utlizando alguna experiencia pasada. Por ejemplo, no es lo mismo decir “me considero una persona proactiva porque siempre tomo la iniciativa en situaciones complejas o díficiles” que decir “me considero una persona proactiva porque tomo la iniciativa en situaciones díficiles. Por ejemplo, en mi último trabajo, pasamos por unos meses díficiles para ventas, los clientes no estaban haciendo pedidos y los números estaban en rojo. Un día, le dije a mi jefe que iba a crear una promo exclusiva para nuestros clientes por su lealtad en los últimos años. La promo incluiría X,Y,Z y duraría 30 días, así que necesitaba que el lo aprobara, y así lo hizo. Trabajé con el equipo de Marketing para crear una campaña y en 2 días tuvimos el lanzamiento.” Si la promo mejoró las ventas o no, no es relevante porque aqui estás dando un ejemplo de cómo manifiestas tu la proactividad. Pero si de paso fue algo que tuvo buenos resultados, mejor aún!
  • Hacer preguntas al entrevistador. Asegurate de tener 2 o 3 preguntas preparadas para hacerle a tu entrevistador. Puede ser al final de la entrevista o durante, no importa cuando. Y cuando digo que hagas preguntas no me refiero a si tienen home office o si el seguro es este o el otro. Me refiero al cargo, a la empresa, al negocio, a los planes futuros etc. Puedes preguntar cómo se diferencia la empresa XYZ a sus competidores, o cuál es la proyección de crecimiento para el próximo año, o incluso preguntale al entrevistador por qué eligió trabajar ahí.
  • Sonreir y mantener contacto visual.
  • PRACTICAR, PRACTICAR, PRACTICAR. Y si te grabas mejor aún, nada mejor que escucharte a ti misma/o para darte cuenta de cuantas muletillas dices, o si estás divagando en tus respuestas.

Lo que NO debes hacer:

  • Hacer una referencia negativa a un trabajo/cargo pasado. El mundo es un pañuelo así que nunca hables mal de tus antiguos jefes, compañeros, empresas porque no sabes cómo te puede perjudicar. Siempre usa algo positivo antes de decir algo negativo. En especial si estás trabajando durante el momento en que te estás entrevistando. Por ejemplo, nunca digas que te vas porque no te pagan lo que es justo. Si es el caso ( y no te juzgo porque obvio que es una razón válida), puedes decir algo como “la verdad me gusta la empresa y el equipo con el que trabajo, he aprendido mucho y he aprovechado la oportunidad de adquirir experiencia en X,Y,Z. Pero, estoy lista/o para un reto mayor y más responsabilidades. Creo que estoy en un punto clave de mi carrera y esta parece ser una oportunidad ideal para expandirme en el área”.
  • Hablar de dinero o beneficios. Las entrevistas siguen siendo un primer filtro durante el proceso de selección. En esta fase estás convenciendo al empleador que eres la persona indicada para este rol. no te adelantes. Una vez que te hagan una propuesta formal, ahí es donde preguntarás todo lo que quieras.
  • Disculparte por la experiencia que no tienes. Decir cosas como “Se que no tengo experiencia en esto, pero…” no te hace lucir bien. Si destacas tus debilidades o falta de experiencia estás demostrando que no eres la persona para la posición. No te digo que mientas, pero usa tus fortalezas a tu favor y transfierelas a este cargo. Demuestra tu entusiasmo y eso ya hace una gran diferencia. Usa frases como “Aunque mis habilidades se concentran más en el área administrativa, ….[INSERTA FORTALEZAS que sirvan para este nuevo cargo].
  • Asumir que el entrevistador conoce de qué se trata tu experiencia pasada. Esto es un error común. Son tantas las industrias y áreas especializadas que existen en el ámbito laboral que no todo el mundo sabe de qué se tratan. Por ejemplo, si te estás entrevistando en una empresa farmaceútica y tu experiencia es en el área petrolera, no asumas que el entrevistador entienda toda la terminología, o procesos referente a la industria petrolera. No le hables usando términos específicos sin darle una breve explicación antes. No solo le estás ayudando a ver porqué tu experiencia es relevante, pero también demuestra lo diverso que son tus conocimientos.

Hay muchas más cosas que podría recomendar, pero estas para mí son algunas de las más relevantes. Así que preparate con el CV y empieza a practicar!